
El visitante que viene de Valencia, nada más abandonar la Autovia-A3 en direcciona a Buñol, vera al fondo, a unos siete kilómetros un monte que destaca sobre el resto del paisaje, por su tamaño y forma redondeada, es el MOTROTON, el monte-emblema del pueblo.
Su ubicación geográfica respecto a la ciudad de Valencia lo hacen un pueblo ideal para el descanso, se halla a una distancia media entre la lejania y la escesiva proximidad. En efecto se encuentra a 43 Km de Valencia, comunicado perfectamente por carretera (36 km de autovía) Ir a la ciudad es casi un paseo de unos de 40 minutos.
La actividad agraria es predominante de secano: algarrobos, almendros, olivos... Lo que da cierta vistosidad y peculiaridad al paisaje. No existe contaminación industrial de ningún tipo; por su término corren varios ríos, el río Mijares, en una de las mejores masas forestales conservadas y junto a uno de los pocos ríos valencianos aún vírgenes, lugar ideal para crear un Parque Natural con el fin de conservar nuestra más importante reserva natural. Y el río Magro, que desembocan en el pantano de Forata (también propiedad de YÁTOVA).
No hay que olvidar el río Juanes, que, además del charco de la Carbonera (donde en otros tiempos hubo un balneario), nos ofrece la Cueva de las Palomas. Además se disfruta de unos parajes naturales que con sus vistas nos hacen pensar en siglos pasados